Fattoria Castellina

Toscana, Capraia e Limite (Florencia), Italia

territorio

Fattoria Castellina se encuentra en las colinas de Montalbano, una de las ocho subzonas del Chianti DOCG, conocida por la suavidad y los intensos aromas de sus vinos.

Ubicada a solo 20 km de la histórica Florencia, la hacienda cuenta con 110 hectáreas, incluyendo 10 hectáreas de viñedos, 30 de olivos y 10 de cultivos, rodeadas por un bosque de robles, acacias, arces y pinos.

Los viñedos, situados a unos 250 metros sobre el nivel del mar y orientados al sur, disfrutan de una excelente ventilación y una lluvia escasa pero bien distribuida, condiciones que favorecen una maduración equilibrada y una producción artesanal de alta calidad. El suelo arenoso-limoso y rico en arenisca de Montalbano potencia los compuestos aromáticos y volátiles del vino, resultando en vinos de carácter único. Desde 2004, Fattoria Castellina practica la agricultura biodinámica, logrando vinos que reflejan equilibrio y vitalidad, respetando profundamente la naturaleza y el trabajo humano.

historia

Fattoria Castellina es una histórica hacienda agrícola fundada en 1937, situada en las colinas de Montalbano, a solo 20 km de la ciudad de Florencia, en plena Toscana. La propiedad abarca 110 hectáreas, de las cuales 10 se dedican a viñedos, 30 a olivos y 10 a cultivos, mientras que el resto es un bosque de robles, acacias, arces y pinos que rodea y enriquece el paisaje.

En 1998, Fabio y Elisabetta asumieron la gestión de la finca, revitalizándola con su pasión por la tierra y transformando antiguos graneros en un acogedor agriturismo, además de convertir terrenos abandonados en nuevos viñedos. El verdadero renacimiento de Fattoria Castellina llegó en 2004, cuando la finca adoptó la agricultura biodinámica, desde entonces, sus vinos han reflejado un equilibrio y una vitalidad excepcionales, confirmando el valor de este método y reafirmando el compromiso de la hacienda con la naturaleza y la tradición toscana.

sostenibilidad

En Fattoria Castellina, la sostenibilidad es un compromiso que comienza en el viñedo y continúa en la bodega. Gracias al método de cultivo biodinámico, adoptaron una visión más profunda y respetuosa de la producción, promoviendo el crecimiento de uvas equilibradas y libres de productos químicos. Este enfoque ha permitido que cada planta se desarrolle en armonía con el suelo y el clima que la rodean, capturando la esencia del territorio en cada racimo.

En la bodega, se mantienen fieles a estos principios, evitando el uso de productos químicos y siguiendo cuidadosamente los procesos naturales del mosto para transformarse en vino. Este enfoque da como resultado un vino auténtico, lleno de vida, pureza y elegancia, que refleja el equilibrio y la vitalidad de nuestro viñedo.